La salida verde a la crisis


Un joven cuida su huerto ecológico en Palma de Mallorca.
Un joven cuida su huerto ecológico en Palma de Mallorca. PEP VICENS

Lorena Gascó estudió Ingeniería Química y Javier Sánchez, Geología; pero ahora estos dos aragoneses se dedican a algo que a priori poco tiene que ver con las profesiones que escogieron: el diseño y la venta de calzado 100% ecológico. A Lázaro Fernández siempre le interesaron las Ciencias de la Salud (primero se formó como auxiliar de enfermería y ahora estudia el grado), sin embargo, desde hace unos meses trabaja en un proyecto bien distinto: huerto fácil. "Un kit que contiene todo lo necesario para poder tener un huerto ecológico en tu propio piso, sin grandes conocimientos previos ni dedicación", explica a EL MUNDO. Al abogado Mauricio Martínez, la crisis que golpeó con fuerza al sector inmobiliario le hizo replantearse su futuro. Trabajaba como apoderado legal de una promotora urbanística cuando se dio cuenta de las oportunidades que la agricultura ecológica le ofrecía y montó un negocio dedicado a la producción de humus de lombriz aprovechando los residuos de la industria agrícola murciana. Un humus que aplicado al suelo "no sólo le devuelve la fertilidad sino que le aporta nutrientes y protege a las plantas de plagas y enfermedades", explica.
Un kit para poder tener un huerto ecologico en un espacio reducido.
Estos cuatro emprendedores decidieron apostar por el empleo verde aprovechando las oportunidades que el mercado les ofrecía. En un momento en el que las ofertas de trabajo escaseaban y montar un negocio se antojaba una aventura muy arriesgada, este sector era de los pocos que ofrecía una oportunidad.
Según un informe del portal de empleo Enviroo, en 2013 se publicaron un 24% más de ofertas de empleo verde que el año anterior. Los cinco subsectores que más puestos de trabajo generaron fueron: la agricultura ecológica, la gestión del agua, los servicios ambientales a empresas (consultoría y prevención de riesgos laborales y calidad, la eficiencia energética) y la energía solar fotovoltaica. Pero la cifra, apunta su director, Agustín Valentín-Gamazo, "probablemente sea mayor". "Nosotros sólo contabilizamos las ofertas que se publican en internet, pero otras muchas se cubren sin llegar siquiera a publicarse en la red", añade.
Atraídos por un futuro que parece prometedor, estudiantes de psicología, arquitectos o economistas han reorientado su formación. El diseño ecológico, la eficiencia energética, el turismo sostenible o la gestión de residuos son algunas de las áreas con más potencial y más demandadas por estos profesionales a los que la crisis obligó a reinventarse.
Pese a las críticas que recibió el empleo verde durante el Gobierno Zapatero por parte de sectores liberales, que aseguraron que no sólo no era rentable sino que costaba dinero al estar subvencionado; cada día más administraciones apuestan por la economía sostenible.

Alto potencial de crecimiento

«Invertir en verde no es sólo sostenible, es además rentable. En los últimos años se ha constatado un aumento de puestos de trabajo en sectores económicos vinculados al medio ambiente, un sector con un alto potencial de crecimiento», asegura Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad. "Estudios recientes en Europa han demostrado que estos sectores han capeado mejor la recesión que otros al mantener más puestos de trabajo. A pesar de la crisis económica el número de empleos verdes en la Unión Europeo aumentó de tres a 4,2 millones entre 2002 y 2011 y en un 20% durante los años de recesión".
«España ya es el cuarto país de la UE donde más empleo verde se ha creado en pymes en 2013. El 54% de las empresas contaba con al menos un empleado verde frente al 42% en la UE», añade la profesora de la Escuela de Organización Industrial (EOI) y consultora en sostenibilidad y RSC, Carmen Vallejo Garcelán.
Las previsiones para los años venideros no pueden resultar más optimistas. Distintos estudios hablan de las oportunidades que ofrecerá el empleo verde en nuestro país. Así, el proyecto europeo Build Up Skills Spain, liderado en España por la Fundación Laboral de la Construcción, estima que "España necesitará entre 166.000 y 600.000 empleados especializados y formados en materia de eficiencia energética hasta 2020". Además, si se apostara por la edificación sostenible podrían llegar a rehabilitarse más de 300.000 viviendas al año y se crearían 150.000 empleos estables hasta 2020 (según el informe verde plus de Green Building Council España) en un sector, el de la construcción, que ha sido uno de los más castigados por la crisis con una caída en la actividad cercana al 90% y la pérdida de cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo.

'Invertir en verde es rentable'

Por su parte, el autoconsumo energético y el impulso a las energías renovables podrían generan 80.000 puestos de trabajo y otros 56.000 empleos indirectos, de acuerdo a un reciente estudio presentado por el Instituto Sindical de Trabajo Ambiente y Salud (ISTAS), órgano técnico sindical de Comisiones Obreras.
Sin embargo, para este sindicato la política llevada a cabo por el Ejecutivo, sobre todo, en el caso de las renovables (al retirarles las primas) ha provocado "una pérdida significativa de empleos". "El Gobierno no está apostando por el empleo verde. No se ponen en marcha mecanismos de apoyo. Por ejemplo, en cuestión de rehabilitación de edificios no se está haciendo todo lo que se podría hacer, y los planes que se han hecho están poco dotados y tienen pocas fuentes de financiación, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Alemania", sostiene Carlos Martínez Camarero, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO.
Pero los críticos del empleo verde se agarran precisamente a esas ayudas para afirmar que los puestos de trabajo que genera este sector no son rentables. Algo que niegan rotundamente sus defensores: "Afirmar que no es rentable es una falsedad. La economía verde ha demostrado que tiene capacidad de crear empleo en muchos sectores. El Gobierno, en lugar de regular a favor de intereses oligopólicos como los de las eléctricas debería mantener el trabajo que ya se había hecho en este sentido y que tan buenos resultados ha dado en otros países europeos en cuanto a ahorro energético, creación de empleo y sostenibilidad", asegura tajante Inés Sabanés, coportavoz de la mesa de Madrid de Equo.
Para la profesora Vallejo Garcelán, el empleo verde puede ser en ocasiones "rentable económica y socialmente y en otros casos sólo socialmente". "Sin embargo, la economía del siglo XXI debería tener presente el medio ambiente que deseamos dejar a las generaciones futuras y actuar para un desarrollo sostenible".